Saturday, November 03, 2007

HELLOWEEN - Gambling With the Devil

Yo sé que no he escrito en siglos, pero me es imposible dejar pasar este disco. Tan resucitador, tan poco esperado, tan... tan... Con ustedes,

Helloween - Gambling With the Devil

Han pasado muchos años desde la creación de Helloween. Han pasado muchos integrantes, muchos estilos, muchas canciones. Y aunque mucha gente piense que después del Keeper of the Seven Keys part II se terminó Helloween, entonces están con los ojos cerrados. Helloween ha vivido procesos creativos muy variados en su carrera; algunos más consistentes que otros, algunos más melódicos, algunos más compactos, algunos más oscuros. Pero Helloween, más allá de tener momentos buenos o malos, nunca había perdido lo más importante: la originalidad. Lamentablemente el año 2000 se acabó la magia. Dos integrantes (Kusch y Grapow) dejaron la banda abruptamente después de un oscurísimo The Dark Ride, y como lo había hecho antes, Weikath se puso a buscar nuevo baterista y guitarrista, pero esta vez sin darle en el clavo. Así, con la nueva formación (y tres bateristas distintos en un disco) salió el Rabbit Don't Come Easy. El resultado para mí es un fracaso. Un disco plano, con un par de chispazos pero que aburre por ser "más de lo mismo" y no correr riesgos. Es un disco heavy, rápido, buenos riffs, etcétera. Pero lo escuchas y te das cuenta que es un disco sin alma. Hay que recordar que la formación de Helloween sufría transformaciones porque su baterista (en ese momento Mark Cross) caía enfermo y debió ser reemplazado de urgencia por el mítico baterista Mikkey Dee, quien lo hizo por la buena onda, pero quien terminó grabando las baterías en los B-sides fue Stefan Schwarzmann. Así las cosas, Rabbit Don't Come Easy nunca pegó. Ellos decían "we are who we are, we will never be a star", y parecían más preocupados de ordenar la casa que de sacar un disco de calidad. El nuevo guitarrista, Sascha Gerstner no sonaba convincente, quizás demasiado virtuoso para un grupo sin individualismos muy grandes, y el disco pasó sin pena ni gloria. Para recordar, Just a Little Time, Open Your Life, The Tune, Never Be a Star y Sun For the World. El resto me suena a relleno.

Llegó la hora de girar y la gente no tenía mucha fe... y se equivocaron. La nueva formación (por sobre todo el dúo de guitarras) sonaba más afiatado que nunca, las canciones dicen que nunca sonaron tan bien en vivo y que era un gusto ir a escucharlos salvo por la voz de Deris, que en vivo siempre dejó un mal recuerdo. Volvieron a tocar en gira la canción Keeper of the Seven Keys, pero el disco seguía siendo horrible.

Dada la baja popularidad del disco, la banda intentó recuperarla sacando un espanto... terrible... Una secuela del Keeper of the Seven Keys, quizás el peor error de la historia de esta banda. Keeper of the Seven Keys part III: The Legacy es un disco blandengue, plano y aún más fome que el anterior. La crítica fue cauta, no querían quedar mal con el sucesor de tamaño discazo... pero eso se acabó y ahora reconocen que fue pésimo. Poco antes de sacar el Keeper 3, cambiaron de baterista y pusieron a alguien de muchísima experiencia pero que venía de bandas antíquisimas del underground metalero... y que fue un acierto. Dani Löble venía de bandas como Glenmore y Rawhead Rexx y aunque no es virtuoso, es bien trabajador y perfeccionista, perfecto para un grupo sin muchos lujos.

La banda volvió a girar y la gente de nuevo no sabía que esperar. Los dos singles que sacaron no fueron malos, sino pésimos (incluído el dueto con mi ídola Candice Night de Blackmore's Night) y no sé para qué dejaron registro de esa gira. Extrañamente, volvían a sonar solidísimos en vivo, y eso sorprende. Sacan así su DVD "Live in the 3 Continents", con conciertos en Sao Paulo, Tokio y Bulgaria y luego un doble CD en vivo grabado en Sao Paulo. Tres cosas por rescatar: la elección de canciones fue muy riesgosa (tocar todos los temas más largos de Helloween, incluídos Halloween, Keeper Of the Seven Keys y Ocassion Avenue); lo segundo, la voz de Andi Deris que mejoró notablemente, más afinado, con más fuerza y por sobre todo llegando a más notas. Lo último, la gira fue un éxito, aunque los discos que promocionaban hayan sido malos.

Y acá ocurrió lo extraño. Se relajaron. Vieron que nada resultaba y que recurrir a la nostalgia no resultaba mucho. Supongo que por contrato debían llenar con otro disco más, y dijieron: "pasémoslo bien, ahora no hay presiones". Y se lucieron. Después de toda esta tremenda introducción, les voy a contar un poco de Gambling With the Devil, a ver si animan y para esto voy a flojear un poco, y les voy a redireccionar a un link donde la propia banda explica el disco (ojo, que hay que irse a la sección "entrevistas, últimas y de ahí buscar hacia atrás"). A mí no me interesa contar de que se trata, sino como es.

01 - Crack The Riddle (Intro): Es la introducción con la voz del mismísimo Biff Byford (Saxon) y que no es un aporte musical sino a la intriga; el acertijo que dará premios y cosas por el estilo a quienes lo descubran es lo bastante dificil y rebuscado para que yo no lo pueda resolver (lo que no es muy dificil).

02 - Kill It: Sorprendente, rápida, desgarradora. El rango vocal de Deris se supera y raya en el grito, siendo una canción más cercana a un grupo de Speed o Thrash metal que a uno de Power Metal melódico. La canción en sí creo que es lo más bajo del disco, y eso que es potentísima y muy buena, pero lo que viene es aún mejor.

03 - The Saints: Larga pero no aburre. Es una canción que es muy rápida, por lo que no pierde la fuerza del comienzo del disco, y tiene la gracia de que las estrofas son duras y lineales, propias del Speed nuevamente, pero el estribillo es mucho más melódico y pegajoso, tanto así que está hecho para cantarse en vivo y que el público la coree. La voz hace escalas menores antes del coro y mayores en el coro, lo que le da un aire de frescura a la canción, y luego los riffs de entrada para las estrofas vuelven a la dureza. Me gusta el manejo de las guitarras, rudos pero acertados, y mientras avanza la canción se van haciendo más melodicos hasta que los solos son un mar de escalas "hímnicas", un sing-along total.

04 - As Long as I Fall: El single del disco y que me dejó sorprendido. El mismo grupo reconoce que la canción está hecha para la venta y que se ven obligados a hacer una a dos canciones por disco de este tipo para las radios, pero que intentan no perder la esencia. Cuando uno comienza a escucharla se asusta porque la voz doblada de Deris es demasiado gay y no-Helloween, y la canción en sí es un himno pop (del bueno, porque es muy pegajosa) hasta la parte instrumental del centro donde pasa a ser... heavy. Sí, buenos solos para un single, un parte un poco más oscura y unas mezclas de medios y contra tiempos bien logrados que hacen de esta canción un hit de heavy agradable al oído.

05 - Paint a New World: Rápida y furiosa, la batería parte golpeando fuerte. Las guitarras en este disco están afinadas en Re por lo que es un disco grave y duro, pero aquí se nota más. Las frases corren en una escala muy original pero que te suena a de toda la vida. Es limplia, ágil y por sobre todo diversa, con un coro pegajoso y donde la segunda voz suena de maravillas. Las guitarras suenan bien con los armónicos, pero aquí el lujo son las guitarras paralelas que no sé como las irán a tocar en vivo. La canción es espectacular.

06 - Final Fortune: Está claro que debería ser el siguiente single. Una canción tranquila, pero mantiene su aire heavy. Recuerda algo al Keeper II, pero nuevamente la voz juega mucho y demuestra más que una versatilidad en la calidad, una variedad inmensa a la hora de componer las escalas. No desmerezco para nada el trabajo de Deris en este disco, que está absolutamente impecable. Las estrofas son épicas y el coro es bien alegre a-lo-Helloween. Quizás lo segundo "menos bueno" del disco, pero sigue siendo bueno. Impecable.

07 - The Bells of the Seven Hells: Aquí es otro mundo. Una apuesta que Helloween nunca había intentado, sientes como realmente te están contando una historia, pero que no te deja perder la atención en ningún momento. Oscurísima en sus estrofas y un coro que parece el coro de mi vida cantándome. No te vas a olvidar más de ese coro. Luego se produce el cambio a la segunda estrofa y ya no es Andi Deris quien canta, sino el mismísimo demonio encarnado en una melodía pegajosa y ruda, que mis cuerdas vocales no darían a basto y que supongo será otro reto en vivo para la banda. El solo y de pronto una tranquilidad nerviosa... guitarras suaves y un trabajo en batería muy acertado. La voz de Deris diciéndote algo al oído, después con más fuerza, con firmeza... God Help Me!, God Help Me!, y luego un corte absolutamente pseudo moderno lejano al Power Metal y más Megadeth que otra cosa, pero pegajoso. Y de nuevo Deris vuelve a mostrar sus dotes, demonio enjaulado, sorprendente, para mi lo mejor del disco.

08 - Fallen to Pieces: ¿Tercer Single? La canción parte con una voz que dice algo y una guitarra y batería tan suave que podría ser cualquier cosa. Bien riesgoso, porque realmente suena pop, hasta que se llega al coro, que melódico mantiene ese toque dramático, con una orquestación posterior que ambienta muy bien la canción. Es muy tranquila, agradable, te relaja, es el cambio que necesita todo disco para dejarte resposar un momento y entender lo bueno que estás viviendo. Luego viene el solo y es más pesado de lo que uno se puede imaginar para Helloween, y luego un intermezzo alegrón, un poco fuera de lugar, pero que después hace de link a un riff un poco más duro y... las guitarras se desatan, la batería vuela y la canción da un vuelco que dura 15 intensos segundos... y de nuevo la calma. Juegan muy bien con las sensaciones, y eso es un regalo poco usual de las bandas de hoy.

09 - I.M.E.: Riff duro, canción lenta, y que parece retándote, llamándote la atención, cortita pero poderosa voz que te espabila. Es llamado adentro a que nos dejen libres. Maneja bien los tiempos y la fuerza de la voz. Se nota que es una canción de Deris, porque el resto de la banda parece ponerse atrás, dejando que suene su llamado. Podría ser un single si no fuera porque es demasiado rock para los putos oídos de hoy.

10 - Can I Do It: Lo más sorprendente del disco, de una frescura que no se veía desde Rise & Fall del Keeper II, y que guarda la esencia de Helloween: felicidad, fuerza y buenas vibras. La canción es un trabajo de batería difícil pero con un resultado único. Creo que suena genial, y Deris va a sufrir cuando la cante en vivo, muy aguda para su voz. Si estás bajoneado, esta canción te mejora. Recomiendo una vez al día en la mañana, al despertar, y adiós problemas. Ojo con las orquestaciones que están muy bien logradas, siendo muy sutiles.

11 - Dreambound: Esta canción instrumentalmente ni me llama demasiado la atención, pero el coro nuevamente suena a himno. Es increíble como este disco es tan consistente y fresco que te entra a la primera, no necesita segundas escuchas. La canción es un clásico Helloween rápido y melódico a la vena. Nada más y esta canción, siendo bien buena, ya empieza a sonar a agote, pero....

12 - Heaven Tells no Lies: Cuando pensabamos que el disco se acababa, que lo que quedaba era relleno... ufff, que equivocado estaba. TEMÓN. Tanto así, que me arriesgaría a calificarlo como un I Want Out 2 (lo siento puritanos). Esto es todo lo que quiero de Helloween, una canción tan melódica que puede ser el canto de toda mi vida, simple, sin demasiadas pretensiones, pero que es tan directa que entra directo al alma. Cambios de ritmos (difíciles por cierto), pegajosísima e instrumentalmente perfectamente bien acabada. Esta canción podría haber abierto el disco de todas maneras, y hace 18 podría haber sido single en las radios, cuando el heavy era parte de los oídos del mundo. Ahora sonaría muy pesada. "You role the dice, you know the price is higher than you can afford" y el precio que tuvo que pagar Helloween para finalmente sacar un disco tan bueno creo que fue demasiado alto, y debieron haber salido airosos antes. Los solos son geniales, incluído solo de bajo que hay que mencionar está parejísimo durante el disco, haciendo escalas que le dan dinamismo a las canciones. Bien por Grosskopf, que por cierto, creo que esta es la mejor canción que ha inventado en toda su vida. Bien por Helloween porque me ha devuelto la fe en ellos por completo.

En resumen, este disco es una maravilla, Hay muchos que nunca se adaptaron a la voz de Deris y yo les digo: este es el momento. No van a encontrar otro disco en el mercado tan variado, ágil y poderoso. Una resurrección que nunca pensé que llegara, un disco que conmueve y golpea a la vez. Un clásico al instante.