Sunday, March 25, 2007

La Gran Autoritativa, Obligatoria y Necesaria Lista (21-25)

21.- Sepultura - Schizophrenia (1987): No conozco a otro grupo de Thrash metal que haya hecho un instrumental de más de siete minutos. Y yo he escuchado muuucha música. Schizophrenia marca la pauta de lo que debería ser el mejor Thrash metal del mundo: una velocidad inalcanzable, cambios brutales pero finos en cuanto a la técnica, una mezcla de disarmonía y momentos de quitud ácida y desenfreno en los instrumentos. Para mí es el disco perfecto de Sepultura, porque está absolutamente ausente de lo comercial, y demuestra una acertada mezcla de canciones, desde inicios mid tempo como Troop Of Dooms hasta una fuerza descabellada en Escape to the Void, una obra maestra del uso de los toms por parte de Igor en Inquisition Symphony y un elegante intermedio con The Abyss. Una joya.
Estilo: Thrash Metal. Relevancia: 8 Ánimo: Hiperquinesia y ganas de comer vidrio. RPM: 9.3

22.- Eldritch - El Niño (1998): Quizás el último disco realmente progresivo de Eldritch. Luego de sacar el Headquake y el Seeds of Rage, el "El Niño" marca un paso más al power metal y deja la plasticidad y desechabilidad de un disco progresivo. La voz de Terence Holler es realmente impresionante, pero con el tiempo me he dado cuenta que hay gente que no logra gustarle. Para mí es lo mejor, teniendo un registro decente pero una línea melódica impecable. Mejor aún, Eldritch para mí marca un hito en lo que debe considerarse un solo de guitarra. Me molestan esos solos desordenados, sin intención, de relleno, como los actuales solos de Dave Murray o los muchos anteriores como los de Hanneman o Vai. Junto con Hammet (en sus tiempos buenos lógicamente) y la dupla de Smith-Murray en los mid ages de Iron Maiden, Eugene Simone da una clase magistral de virtuosismo elegante, sobrio y atinado. Hay que escuchar Heretic Beholder, Bleed Mask Bleed y From Dusk Till Dawn. Reconfortante.
Estilo: Prog/Power Metal. Relevancia: 10 Ánimo: De escuchar algo que impresione y que sea un deleite. RPM: 10.

23.- Angel Dust - Bleed (1998): El retorno de un grande donde las canciones largas no agotan. Simpleza en los ambientes del teclado que da un ambiente un triste y melancólico. La voz de Dirk Turisch calza a la perfección en un disco donde se desgarra el corazón de a poco. Es un disco melódico pero no por eso falto de fuerza, con momentos de caos como en Never donde el agote de los versos termina en una laguna apasible y melodiosa. La voz es forzada en los momentos precisos para formar ambientes de desesperación y sufrimiento notables, y la guitarra de Aufermann con tinos únicos y rayando la perfección. Sin duda que Bleed, Never, Surrender? y Sanity se te quedarán grabadas en la cabeza a la segunda escucha.
Estilo: Power Metal Melódico. Relevancia: 9.9 Ánimo: Buscando la propia pena. Retrospección. RPM: 10

24.- Black Sabbath - Heaven & Hell (1980): Primer disco de estos británicos con Dio y simplemente barre con la memoria de Ozzy. El disco es muy directo, simple, sin demasiadas virtuosidades y con un sonido muy compacto (aquí se nota la mano de Birch en los comandos). Sale de la línea clásica de Sabbath en el sentido que este disco es un "sing-along" porque tiene frases pegotes que te marcan de inmediato. Sus canciones son cortas, bien estructuradas y con un inteligente uso de los descansos para después reventar. Atrae su oscuridad para ser un disco de heavy con algunos tintes de hard rock. Neon Knights, Children of the Sea, Heaven and Hell y Die Young son sus más destacados.
Estilo: Heavy Metal. Relevancia: 9 Ánimo: Alegría, sueños y pensamientos afines. RPM: 9.6

25.- Axat - Prohodat (1987): Quién hubiera pensado ver a un grupo búlgaro en esta lista. Y es que este clásico (y disco de colección si alguien tiene el vinilo) fue de mis primeras revelaciones del heavy en idioma original. Es un disco de heavy metal con fuertes influencias NWOBHM y con una decente producción (he escuchado la versión original y la remasterizada y en ambas el sonido es muy decente para ser novatos). La tensión que produce la introducción de Bradwata (directo del cirílico) o las segundas voces de Our Road (sí, en inglés) que son seguidas por un malito solo de teclado que le da un sabor a "vintage" inigualable. Este disco cae en la categoría de Riff, por ser más bien un heavy cargado a los ritmos lentos y con himnos. El trabajo de los instrumentos en el instrumental Gone With the Wind es profesional, original y hábil. Suena a un poquito de Divlje Jagode (o vice versa) y quizás la sorpresa es Fiery Souls que suena con esa mezcla tan Lord (de hungría) con teclados resaltados y una guitarra que se oye más que nada en los solos y riffs solitarios. Melódico y bastante avanzado para un país poco conocido en el tema. Las canciones antes indicadas que sirvan como referencia. Ojo, que es de los pocos discos que conozco que no busca el clímax en la primera canción, sino desde la cuarta en adelante.
Estilo: Heavy Metal. Relevancia: 6.8. Ánimo: Ganas de arriesgar en descubrir. RPM: 8.3

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